En 2021 dio comienzo ‘Bilbao Zero2‘, un ambicioso proyecto de innovación abierta creado con el objetivo de fomentar colaboraciones estratégicas entre empresas, universidades y tecnólogos de alta especialización para ayudar y acompañar al Ayuntamiento de Bilbao a seguir construyendo ciudad ante sus nuevos retos.

Esta iniciativa, que contó con la plataforma de innovación abierta Innolab Bilbao como oficina técnica, fue impulsada por el Ayuntamiento de Bilbao, junto a cuatro de los clústeres estratégicos de Euskadi como son Build:Inn (Clúster Vasco de Construcción), Clúster de Energía de Euskadi, Aclima (Clúster de Medio Ambiente de Euskadi) y MLC-ITS (Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi).

‘Bilbao Zero2‘ se convirtió en un banco de pruebas reales en el que, a lo largo de sus dos iteraciones, se analizaron las necesidades de la ciudad de la mano de 10 Áreas Municipales del Ayuntamiento de Bilbao. Un proceso en el que se identificaron más de 35 retos, entre ellos, el presentado desde el Área de Seguridad Ciudadana: el análisis de viabilidad del uso del vehículo 100% eléctrico para la Policía Municipal de Bilbao.

Actualmente, la Policía Municipal de Bilbao dispone de una flota de vehículos compuesta por motos eléctricas y coches híbridos para su uso diario en la ciudad. Dentro de este marco, y con el objetivo de definir las especificaciones técnicas necesarias respecto a las baterías en este tipo de automóviles y descubrir así la factibilidad del uso del vehículo eléctrico entre el cuerpo de seguridad municipal de la ciudad, se llevó a cabo un análisis de la monitorización en tiempo real de parte de la flota. Este análisis facilitó la recogida de variables relacionadas con el uso y consumo real de los vehículos policiales durante el servicio de atención ciudadana como kilometraje, patrones de uso o nivel de autonomía. Además, permitió modelar el rendimiento de los vehículos y validar los resultados contra datos reales.

De esta manera, se facilitó el desarrollo de varios modelos de vehículo cuyo objetivo era definir aspectos clave, como la capacidad de batería necesaria para poder cubrir con garantías y de manera segura el servicio de atención ciudadana del Ayuntamiento de Bilbao utilizando vehículos policiales 100% eléctricos. Así, uno de los principales retos son los elementos extra utilizados por el cuerpo policial como el puente luminoso, sirenas o el trasporte de la jaula de seguridad, que requieren un mayor gasto de batería. Además, la duración y los distintos recorridos diarios durante las diversas labores de atención ciudadana impactan de forma diferente en el gasto de la batería eléctrica.

Tras validar uno de los modelos de vehículo híbrido utilizados como base de los vehículos policiales, se incorporaron todos los elementos y consumidores adicionales que suelen formar parte del equipamiento estándar en los vehículos de la policía municipal. Esto permitió crear un modelo ajustado a las condiciones reales de uso, integrando datos concretos sobre velocidad, tiempo de uso y consumos. Siguiendo un proceso similar de validación, este modelo sirvió de base para diseñar un segundo vehículo policial 100% eléctrico en el que se realizaron simulaciones específicas para calcular con precisión la capacidad de batería necesaria para cubrir las demandas operativas del servicio policial.

El estudio ha sido impulsado por el Ayuntamiento de Bilbao, en colaboración con la plataforma de innovación abierta Innolab Bilbao; Mobilsafe, consultora e ingeniería de soluciones tecnológicas y encargada de la recogida y análisis de datos; y la Universidad de Deusto, quien ha desarrollado los modelos de vehículo. Un gran ejemplo de colaboración donde la unión de conocimiento, visión y recursos de diferentes agentes ha permitido determinar que, en los servicios analizados, el uso del vehículo eléctrico puede ser una opción viable para la Policía Municipal. Además, en la definición del reto se contó con el apoyo de Iberdrola, aportando su conocimiento en infraestructuras eléctricas.

La metodología de modelización de vehículos híbridos y eléctricos podrá utilizarse para el estudio de los modelos comerciales homologados por el fabricante para su uso como vehículo policial, determinar el número de vehículos policiales necesarios para cubrir las necesidades de la ciudad, así como en el análisis del envejecimiento de su batería con el objetivo de determinar de manera precisa la vida útil.

Sin duda, un paso más en el firme compromiso del Ayuntamiento de Bilbao por la sostenibilidad, reforzando su posición como una urbe de referencia en el impulso de la transición energética.